Cómo Superar Una Infidelidad – Pasos a Seguir


matrimonio sin sexo

Formar pareja conlleva un alto grado de vinculación e intimidad, así como la postura de asumir un compromiso con el otro. De esta manera, ya sea de forma implícita o explícita, hay una serie de normas y principios a cumplir, siendo la confianza, el respeto y la responsabilidad afectiva pilares fundamentales.

¿Se puede perdonar una infidelidad?

La respuesta a esto es afirmativa, sí es posible y de hecho el perdón es clave en la sanación. Y perdonar no es sinónimo de continuar con la relación, debes saber que tienes todo el derecho de elegir si acabarlo todo o no; sin embargo, el perdón es una forma de desprenderte y desligarte de cualquier malestar o rencor.

Sabemos que la vida, naturalmente, nos da sorpresas, surgen obstáculos y crisis que ponen a prueba el hecho de ser pareja. Ciertamente, hay eventualidades que pueden afectar en mayor o menor medida el vínculo afectivo, y dentro de estas, la infidelidad representa un duro golpe por afrontar.

De entrada, ser infiel implica un rompimiento de los compromisos establecidos, una vulneración a los valores y principios que rigen la vida en pareja, así como la ruptura de la confianza y lealtad existentes. Realmente las bases de la relación se tambalean ¡y vaya que lo hacen! Aunque no parezca, o cueste asumirlo, para ambas partes es un proceso complejo y un desafío muy exigente que sobrellevar.

Como toda crisis, conlleva una toma de decisiones que puede verse afectada por el torrente de emociones involucradas. Entre el dolor, la rabia y las dudas,pensar con claridad es prácticamente imposible, desembocando una gran confusión.

A pesar de todo esto, es un proceso transitorio, esto significa que es posible atravesarlo y seguir adelante. En esta publicación te daremos a conocer cómo superar una infidelidad, así como otros elementos relevantes al respecto para surgir de las cenizas y asumir los nuevos retos que la vida traiga.

Infidelidad, otra forma de duelo

Pensar en la palabra “duelo” puede asociarse más con la muerte o fallecimiento de un ser querido o persona allegada, sin embargo, su definición abarca la sensación de pérdida en general, una realidad que choca abruptamente con otra, resultando difícil de asimilar, planteando un nuevo proceso de adaptación a las consecuencias. Siendo así, la traición en una relación se vive como un duelo y resulta uno de los más costosos de superar.

Se haya tomado la decisión de continuar juntos, o no, en primera instancia se experimenta la pérdida, del compromiso, de la idea que se tenía de la pareja, de la confianza y de la lealtad. Desde la psicología estos procesos atraviesan 5 fases para su resolución:

  • Negación: de entrada la primera reacción ante estas circunstancias es de incredulidad, no creer ni aceptar lo que está pasando.
  • Ira: tiene que ver con la frustración e impotencia que surgen por lo sucedido, en esta etapa puede sentirse una inmensa necesidad de atribuir culpas, bien sea a la otra parte de la pareja o al tercero/a.
  • Negociación: asociado al acercamiento con la realidad, un primer esbozo para asimilar el panorama y una búsqueda de la opciones posibles.
  • Depresión: como ya se ha ido aceptando el evento, se empieza a experimentar pena y tristeza por la sensación de pérdida. Si bien los sentimientos pueden resultar desagradables, en este punto hay mayor cercanía con la resolución.
  • Aceptación: fase derivada de la asimilación del proceso y con la adquisición de la capacidad para continuar a pesar de lo acontecido.

Cabe destacar que estas etapas mencionadas no son experimentadas de igual forma por todas las personas, ni son una secuencia a cumplir estricta. Bien pueden atravesarse unas u otras de acuerdo a las características individuales.

Pasos para superar una infidelidad

Conocer las etapas del duelo puede resultar muy vago para el caso particular de una infidelidad, sin embargo, es una manera de entender que aquello que sientes es normal y totalmente válido. Todos esos pensamientos de rabia, dolor, tristeza, desconfianza, impotencia, venganza, dudas sobre ti y tú pareja, abandono y confusión, tienen cabida. De nuevo, es un proceso complejo, debes darte la oportunidad de sentir.

Ahora, si bien no hay fórmula mágica ni receta universal, hay una serie de acciones que ayudan a atravesar este camino de una forma más funcional y saludable.

  • Sí está pasando

Bien mencionamos que la negación es un mecanismo frecuente, sin embargo, el camino a la sanación amerita reconocer lo sucedido: sí, te han sido infiel. Pero esto no implica que debas regodearte en pensamientos obsesivos al respecto, más bien es una forma de dar pie a la sinceridad.

Conocer lo que realmente pasó y saber la magnitud de la infidelidad te permitirá posteriormente, tomar una decisión ¿fue una sola vez? ¿Es una relación de años? ¿Ha sido con más de una persona? La honestidad es clave. Pregunta, habla, pero evita los detalles sobre la otra persona, las comparaciones y demás hechos que sólo sirvan para aumentar el disgusto.

  • No dictes sentencia

Al primer momento hay mucha confusión con todo lo que pasa, muchas reacciones pueden ser impulsivas y esto no las hace las más acertadas; aun no es hora de tomar decisiones. Por otro lado, es común el surgimiento de la culpa ¡detente! Cargar con toda la responsabilidad perjudica tu autoestima, la relación es de ambos y por ende, una de las partes no puede asumir toda la culpa.

Igualmente, estancarte en acusar es una pérdida de tiempo, eso sólo hará que revivas una y otra vez lo sucedido.

  • Déjalo salir

Lo comentamos al inicio, permítete sentir. Date momentos donde vivir todos esos sentimientos desagradables y reflexionar sobre todo aquello que haya pasado; el punto de esto es darle una salida a lo malo. Las emociones y sentimientos son energía psíquica que necesita una descarga, reprimirte y guardarlo al final resulta perjudicial. Tu mente buscará sacar lo acumulado, ya sea como un malestar estomacal, dolores de cabeza o enfermedades más complejas.

Entonces, llora si lo necesitas, canaliza las emociones y hazte de la tristeza como una forma de profundizar y re aprender. Ahora, esto no implica engancharte todo el día en la rabia, lo injusto del asunto o el dolor, manifiesta tu sentir y poco a poco, dosifica los momentos de bajones, gestiona tu malestar, el punto está en sacar de la pena una lección.

  • Tiempo, sólo tiempo

Las infidelidades causan heridas donde el tiempo es crucial para su cura, necesitas dejar de tener las emociones a flor de piel para pensar con claridad y llegar a una decisión. Por tanto, mímate, cuídate, consiéntete y realiza tus actividades regulares, esto ayudará a que no te estanques en el dolor y puedas también distraer la mente.

Sea cual sea el camino elegido, puedes alejarte el tiempo necesario para pensar y reorganizarte, así como para analizar el presente y futuro de la relación bajo la nueva visión que tendrás. Sé paciente contigo mismo, cada quien lleva su ritmo.

  • Nada auto destructivo

 Evita situaciones que involucren el castigo o venganza por la infidelidad, puede parecer tentador, pero sólo trae más ira y dolor. Asimismo, restarle importancia al asunto y continuar como si nada hubiese pasado al final desemboca en conductas tóxicas.

  • Red de apoyo

Contar con amigos y familia en estos casos es reconfortante, en ellos podrás encontrar un consuelo además de perspectivas diferentes. Ahora, debes rodearte de gente que realmente desee cooperar y no sólo enfocarse en lo negativo. De ser necesario, la intervención de los profesionales de la salud mental se vuelve el acompañamiento y soporte emocional necesario.

¿Tiene sentido volver en creer en tu pareja después de una infidelidad?

Una vez que has asimilado la infidelidad y has logrado darte un tiempo para vivir el duelo, llega el punto de tomar una decisión ¿vale la pena dar una segunda oportunidad? Y antes de darle una respuesta a esto, cuestiónate ¿qué quieres y puedes hacer? Para ello debes evaluar tu situación personal y tu estado emocional, así como los detalles relacionados con la traición.

Por otro lado, es conveniente evaluar lo bueno y lo malo que han vivido ¿lo ocurrido supera las bondades? La infidelidad no tiene porqué ser el punto final, de hecho las crisis funcionan como momento donde fortalecer la relación y mejorar. Sin embargo, esto lo dictaminará la naturaleza del inconveniente y el cómo haya afectado el vínculo.

Recuperar lo perdido

La desconfianza es el fantasma que persigue a una pareja tras una infidelidad y es, sin duda, una de las cosas que más cuesta. Pero, la realidad es que muchas parejas han logrado superar estos momentos, dejando de lado estos espantos. El camino a la superación de la traición implica el compromiso y dedicación de ambos.

  • Las cartas sobre la mesa

El primer paso parte de un diálogo honesto, exponer los hechos sin caer en malas palabras o detalles que lastimen, sólo tiene cabida lo necesario para restablecer la confianza.

  • Evaluar las disfunciones

Una infidelidad es una señal o consecuencia, de algo que ya venía mal en la relación, es un síntoma de algo más profundo. Por ello, hará falta revisar, analizar y evaluar la vida que han llevado como pareja, así como la naturaleza de la traición.

Hace falta entender, por mucho que cueste, que cada persona es un mundo y pueden tener un concepto de fidelidad diferente. Es necesario saber los motivos que llevaron a esos actos, cómo los veía tu pareja, el contexto del asunto y demás.

Cabe destacar que esto no se trata de sacar en cara lo negativo ni enjuiciar los pecados, no se debe dar cabida a la culpabilidad. Es una exploración con miras a encontrar las debilidades de la pareja, lo disfuncional, para cambiar y mejorar.

  • Adiós a los terceros

Parte del compromiso implica cortar los vínculos con la tercera persona, de forma sincera y total. Por supuesto, esto es más propio de infidelidades repetidas y no en aquellas de un desliz o encuentro único. Asimismo, es conveniente evitar los lugares, situaciones o elementos que promuevan el recuerdo constante de lo sucedido, esto puede ameritar cambios en la rutina.

  • Nuevamente, tiempo

Superar una infidelidad como pareja, es un proceso gradual, es necesario dar y tener espacio, para adaptarse a la realidad que ha tocado vivir. Del dolor y malestar, ha de ir surgiendo nuevamente el acercamiento, a través de pequeñas aproximaciones dar la bienvenida a la normalidad. Se trata de una re construcción del concepto de pareja.

  • Como si fuera la primera vez

Sentar las nuevas bases de la confianza y dar una segunda oportunidad implica iniciar desde cero, dejando de lado los rencores y resentimientos, perdonar y olvidar. Uno de los errores en los que caen muchas parejas consiste en los constantes reproches y acusaciones por la infidelidad cometida.

Así, se vuelve un círculo vicioso de “hablamos, nos perdonamos, volvemos al asunto de la traición”, dando pie a malos tratos y a la perpetuación del malestar. Si se tiene el compromiso de seguir juntos, no se debe mirar hacia atrás, es un nuevo comienzo.

Sin embargo, esto puede parecer muy sencillo de decir y todo un desafío aplicarlo; los daños a la confianza generan una marca profunda que puede incluso dificultar cualquier tipo de diálogo. Aun así, no todo está perdido, el proceso de revisión y superación mencionado puede darse en un espacio terapéutico con un psicólogo como mediador. La terapia puede incluso ayudar a discernir aquello que realmente deseas, y puedes hacer.

Facebook Comments

Recientes Artículos